Rabia
狂犬病

Rabia
Cuando te muerde un animal que podría tener rabia, no puedes saber de inmediato si te has contagiado con el virus de la rabia. Es común que ni siquiera se vean marcas de mordedura. El médico puede solicitar varias pruebas para detectar el virus, y quizás deban repetirse para confirmar si estás infectado. Si el médico cree que pudiste estar expuesto al virus, recomendará que inicies tratamiento lo antes posible para prevenir la infección.
Tratamiento
Una vez que la rabia se manifiesta, no existe un tratamiento eficaz. Aunque hay pocos casos de supervivencia tras el desarrollo de los síntomas, la rabia suele ser mortal. Por ello, si crees que estuviste expuesto al virus, es fundamental recibir una serie de vacunas para prevenir la infección.
Tratamiento tras una mordedura de un animal con rabia
Si te ha mordido un animal con rabia confirmada, necesitarás una serie de vacunas para prevenir la infección. Si no se encuentra al animal que te mordió, lo más seguro es asumir que podría tener rabia. La decisión dependerá de factores como el tipo de animal y cómo ocurrió la mordedura.
Las vacunas contra la rabia incluyen:
- Inmunoglobulina antirrábica: Proporciona protección inmediata contra el virus. Si nunca te han vacunado contra la rabia, recibirás esta inyección, idealmente cerca del lugar de la mordedura.
- Vacunas contra la rabia: Enseñan al cuerpo a reconocer y combatir el virus. Se aplican en el brazo. Si nunca has recibido la vacuna, se administran 4 dosis en 14 días. Si ya te habías vacunado antes, solo necesitas 2 dosis en los primeros 3 días.
Cómo saber si el animal que te mordió tenía rabia
A veces, se puede esperar para iniciar la vacunación hasta saber si el animal tenía rabia. Por ejemplo:
- Mascotas o animales de granja:
Si un gato, perro o hurón te muerde, pueden observarse por 10 días. Si no presentan signos de rabia durante ese tiempo, no necesitas vacunarte. Para otros animales, consulta con el médico y las autoridades sanitarias locales. - Animales silvestres que se pueden capturar:
Si puedes atrapar al animal (por ejemplo, un murciélago en tu casa), se puede sacrificar y analizar su cerebro para detectar el virus. Si no tiene rabia, no es necesario vacunarse. - Animales que no se pueden encontrar:
Si no se puede localizar al animal, consulta con tu médico y las autoridades de salud pública. A veces es más seguro asumir que el animal tenía rabia y comenzar con la vacunación. En otros casos, puede considerarse innecesaria.
Antes de acudir al médico
Si un animal te mordió, busca atención médica para la herida y proporciona la siguiente información:
- ¿Qué animal te mordió?
- ¿Era silvestre o una mascota?
- Si era mascota, ¿sabías quién era su dueño? ¿Estaba vacunado?
- ¿Cómo actuaba el animal antes de morderte? ¿Estaba agresivo?
- ¿Pudiste atrapar o matar al animal después de la mordida?
Qué hacer mientras tanto
- Lava bien la herida con agua y jabón. Esto puede ayudar a eliminar el virus.
- Si puedes capturar al animal sin causarle daño cerebral, hazlo con precaución. No le dispares ni lo golpees en la cabeza, ya que eso dificultará las pruebas de laboratorio.
- Informa a tu médico si lograste capturar al animal, para que pueda coordinar con las autoridades sanitarias.
Resumen
El virus de la rabia es mortal y se transmite a los humanos a través de la saliva de animales infectados, generalmente mediante mordeduras.
En EE. UU., los animales más asociados con la rabia son los murciélagos, coyotes, zorros, mapaches y zorrillos. En países en desarrollo, los perros callejeros son la fuente más común.
Una vez que aparecen los síntomas, la rabia casi siempre es mortal. Por eso, cualquier persona que haya podido estar expuesta debe vacunarse lo antes posible.
Síntomas
Los síntomas iniciales pueden parecerse a los de la gripe y durar varios días.
Los síntomas avanzados incluyen:
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Náuseas
- Vómitos
- Agitación
- Ansiedad
- Confusión mental
- Hiperactividad
- Dificultad para tragar
- Salivación excesiva
- Hidrofobia (miedo al agua al intentar tragar)
- Aerofobia (miedo al aire en la cara)
- Alucinaciones
- Insomnio
- Parálisis parcial
Cuándo consultar al médico
Consulta con un médico de inmediato si has sido mordido por un animal o has tenido contacto con un animal que podría tener rabia. Tú y el médico podrán determinar si necesitas tratamiento para prevenir la rabia en función de la herida y la exposición.
Incluso si no estás seguro de haber sido mordido, es importante buscar atención médica. Por ejemplo, un murciélago que entra volando a tu habitación mientras duermes podría morderte sin despertarte. Si encuentras un murciélago en tu habitación al despertar, se considera que has sido mordido. Del mismo modo, si se encuentra un murciélago cerca de una persona que no puede comunicar haber sido mordida (como un niño pequeño o una persona con discapacidad), se asume que esa persona ha sido mordida.
Causas
El virus de la rabia causa la infección por rabia. Se propaga a través de la saliva de animales infectados, generalmente mediante mordeduras. En casos raros, el virus puede transmitirse si la saliva infectada entra en contacto con una herida abierta o una membrana mucosa (como la boca o los ojos). También puede ocurrir si un animal lame una herida en tu piel.
Animales que pueden transmitir la rabia
Cualquier mamífero puede transmitir el virus de la rabia. Los animales con más probabilidad de contagiar rabia a los humanos incluyen:
Mascotas y animales de granja:
- Gatos
- Vacas
- Perros
- Hurones
- Cabras
- Caballos
Animales salvajes:
- Murciélagos
- Castores
- Coyotes
- Zorros
- Monos
- Mapaches
- Zorrillos (mofetas)
- Marmotas
En casos extremadamente raros, la rabia puede transmitirse a través de órganos infectados durante un trasplante.
Factores de riesgo
Entre los factores que aumentan el riesgo de rabia se encuentran:
- Vivir o viajar a países en desarrollo donde la rabia es común
- Realizar actividades que involucren contacto con animales silvestres, como explorar cuevas con murciélagos o acampar sin protección contra animales
- Trabajar como veterinario
- Trabajar en un laboratorio con el virus de la rabia
- Tener heridas en la cabeza o el cuello, que pueden acelerar la propagación del virus al cerebro
Prevención
Para reducir el riesgo de exposición a la rabia:
- Vacuna a tus mascotas: gatos, perros y hurones deben recibir vacunas contra la rabia. Consulta con el veterinario con qué frecuencia deben vacunarse.
- Mantén a tus mascotas dentro de casa o bajo supervisión.
- Protege a los animales pequeños: como conejos o cobayas, que no pueden vacunarse contra la rabia. Mantenlos en el interior o en jaulas seguras.
- Reporta animales callejeros: informa a las autoridades locales sobre perros o gatos callejeros.
- Evita animales salvajes: especialmente aquellos que no demuestran miedo a los humanos, ya que puede ser una señal de rabia.
- Evita que entren murciélagos a tu casa: sella grietas o agujeros por donde puedan entrar. Si ya hay murciélagos, contacta a profesionales para su eliminación.
- Vacúnate si viajas a zonas con alta incidencia de rabia o trabajas con animales de riesgo. Esto también aplica si visitas áreas remotas donde no hay acceso rápido a atención médica.
Diagnóstico
No es posible saber de inmediato si estás infectado tras una mordedura. A veces ni siquiera se encuentran marcas de mordida. Es posible que el médico te recomiende pruebas para detectar el virus de la rabia, y estas podrían repetirse con el tiempo. Si el médico sospecha exposición, te recomendará iniciar tratamiento preventivo cuanto antes.
Tratamiento
Una vez que aparecen los síntomas de la rabia, no existe tratamiento efectivo y la enfermedad suele ser mortal. Solo algunos casos raros de supervivencia han sido documentados. Por eso, si se sospecha de exposición, es imprescindible recibir vacunación preventiva.
Tratamiento tras una mordedura:
- Inmunoglobulina antirrábica: una vacuna de acción rápida que se administra si nunca has recibido la vacuna contra la rabia. Debe aplicarse lo antes posible, preferiblemente cerca de la zona de la mordedura.
- Vacuna antirrábica: una serie de inyecciones que entrenan al sistema inmunológico para combatir el virus. Se aplica en el brazo.
- Si nunca has sido vacunado: 4 dosis en 14 días.
- Si ya has sido vacunado antes: solo 2 dosis en 3 días.
Determinar si el animal tiene rabia
Antes de recibir todas las vacunas, en algunos casos se puede confirmar si el animal tiene rabia para evitar vacunaciones innecesarias:
- Mascotas o animales de granja:
Si el animal (perro, gato, hurón) puede ser observado durante 10 días y no presenta síntomas de rabia, no es necesario vacunarte. Otros animales deben evaluarse caso por caso con un médico o autoridad sanitaria local. - Animales salvajes capturados:
Como murciélagos atrapados en una casa, pueden ser sacrificados y su cerebro examinado para detectar el virus. Si no tienen rabia, no necesitas vacunarte. - Animales no localizados:
Si no puedes encontrar al animal que te mordió, deberás discutirlo con un médico. En muchos casos, lo más seguro será asumir que tiene rabia y comenzar el tratamiento.
Prepararte para la consulta médica
Si te mordió un animal, limpia la herida y proporciona la siguiente información al médico:
- ¿Qué tipo de animal fue?
- ¿Era mascota o salvaje?
- ¿Conoces al dueño? ¿El animal estaba vacunado?
- ¿Cómo se comportaba el animal antes de morder?
- ¿Pudiste capturarlo o matarlo?
Qué puedes hacer mientras tanto
- Lava la herida con agua abundante y jabón suavemente pero a fondo. Esto puede ayudar a eliminar el virus.
- Si puedes capturar al animal sin causarle daño en la cabeza (para no afectar el examen del cerebro), hazlo.
- Notifica al médico si has capturado al animal. Él o ella puede contactar con las autoridades de salud para decidir cómo actuar.