Cáncer de Vesícula Biliar
胆囊癌

Cáncer de Vesícula Biliar
El cáncer de vesícula biliar es el tumor maligno más común de la vesícula biliar, siendo otros tipos menos comunes, como el sarcoma, el carcinoide, el melanoma maligno primario y el adenocarcinoma de células gigantes. El cáncer primario de vesícula biliar es relativamente raro en la práctica clínica, representando aproximadamente el 1% de todos los cánceres, según informes nacionales.
Etiología
El cáncer de vesícula biliar a menudo coexiste con enfermedades benignas de la vesícula biliar, siendo las más comunes los cálculos biliares. La irritación crónica causada por los cálculos es un factor importante en su desarrollo.
Presentación Clínica
Dolor en el Cuadrante Superior Derecho
El cáncer de vesícula biliar suele estar asociado con inflamación debido a los cálculos biliares, y sus
características de dolor son similares a las de la colecistitis. Inicialmente, se presenta una molestia en el
cuadrante superior derecho del abdomen, seguida de un dolor persistente sordo o punzante, a veces
acompañado de dolor paroxístico severo que irradia hacia el hombro derecho.
Dispepsia
Síntomas como indigestión, aversión a los alimentos grasos, eructos y falta de apetito son comunes. Esto
se debe a la incapacidad de la vesícula biliar para digerir adecuadamente las sustancias grasas.
Ictericia
La ictericia típicamente aparece en las etapas posteriores de la enfermedad. La infiltración tumoral en los
conductos biliares causa ictericia, a menudo acompañada de pérdida de peso, fatiga e incluso caquexia.
También pueden presentarse coloración amarillenta en la piel y mucosas, junto con prurito (comezón).
Fiebre
Algunos pacientes experimentan fiebre.
Masa en el Cuadrante Superior Derecho del Abdomen
Una masa puede aparecer en la zona superior derecha o en la parte superior del abdomen debido al
rápido crecimiento del tumor, que obstruye el conducto biliar y causa agrandamiento de la vesícula biliar.
Si el tumor invade el duodeno, puede causar obstrucción. La invasión del tumor en el hígado, estómago o
páncreas también puede provocar masas correspondientes.
Exámenes
Ultrasonido
El ultrasonido es un método de diagnóstico no invasivo, simple y repetible, y es la primera opción. El
ultrasonido endoscópico utilizando una sonda de alta frecuencia para examinar la vesícula biliar a través
de la pared del estómago o el duodeno aumenta significativamente la tasa de detección del cáncer de
vesícula biliar y permite una mejor evaluación del grado de infiltración tumoral en las capas de la pared de
la vesícula biliar.
Tomografía Computarizada (TC)
Las tomografías pueden mostrar tres tipos de cambios en el cáncer de vesícula biliar:
Tipo de Engrosamiento de la Pared:
Engrosamiento irregular de la pared de la vesícula biliar, ya sea localizado o difuso.
Tipo Nodular:
Nódulos papilares que protruyen desde la pared de la vesícula biliar hacia el lumen de la vesícula.
Tipo Sólido:
Infiltración tumoral extensa que engrosa la pared de la vesícula biliar y llena el lumen con una masa
sólida. Si el tumor invade el hígado o los conductos biliares o se metastatiza a los ganglios
linfáticos en el hilio hepático, estos cambios a menudo son visibles en la TC.
Imágenes Doppler Color
Se pueden detectar señales de flujo sanguíneo arterial anormal de alta velocidad en la masa y la pared de
la vesícula biliar, características importantes que distinguen el cáncer primario de vesícula biliar de los
cánceres metastásicos o las masas benignas de la vesícula biliar.
Colangiopancreatografía Retrógrada Endoscópica (ERCP)
La ERCP puede diagnosticar el cáncer de vesícula biliar con una precisión del 73% al 90%. Sin embargo,
más de la mitad de los exámenes de ERCP no pueden visualizar la vesícula biliar.
Citología
Examen Citológico:
La biopsia directa o la extracción de bilis pueden ayudar a detectar células cancerosas. La tasa
positiva de la citología es baja, pero cuando se combina con estudios de imágenes, puede ayudar a
diagnosticar más de la mitad de los casos de cáncer de vesícula biliar.
Marcadores Tumorales:
El CEA (antígeno carcinoembrionario) muestra una tasa positiva del 100% en el cáncer de vesícula
biliar en estudios inmunohistoquímicos. En las etapas avanzadas, los niveles de CEA en suero
pueden llegar a 9.6 ng/ml, aunque no tiene valor para el diagnóstico temprano. Otros marcadores
tumorales como CA19-9, CA125 y CA15-3 se utilizan principalmente como pruebas auxiliares.
Tratamiento
La cirugía radical es el tratamiento preferido y definitivo para el cáncer de vesícula biliar, siendo la única opción curativa. Para los pacientes con cáncer avanzado o inoperable, se utilizan tratamientos paliativos para aliviar los síntomas causados por infecciones en la vesícula biliar o los conductos biliares, mejorar la función hepática y mejorar la calidad de vida del paciente.
Cirugía
Los métodos quirúrgicos dependen de la etapa en la que se detecta el tumor:
Cáncer de Vesícula Biliar en Etapa Temprana:
Si no hay metástasis en los ganglios linfáticos ni metastásis a distancia, se realiza una colecistectomía.
Cáncer de Vesícula Biliar en Etapa Intermedia:
La cirugía involucra una resección extensa, incluyendo la vesícula biliar, parte del hígado y los ganglios
linfáticos alrededor de la vesícula biliar, conocida como colecistectomía radical.
Cáncer de Vesícula Biliar en Etapa Avanzada:
Si el estado del paciente lo permite, se puede realizar una cirugía radical extensa, con un rango de
resección más amplio. Esto es más traumático y tiene un mayor riesgo de complicaciones.
Quimioterapia
No existe un régimen de quimioterapia estándar universalmente reconocido para el cáncer de vesícula biliar. Sin embargo, estudios han demostrado que la quimioterapia adyuvante postoperatoria mejora la supervivencia en pacientes que se someten a una cirugía radical.
Radioterapia
La radioterapia para el cáncer de vesícula biliar puede incluir radioterapia preoperatoria, intraoperatoria e intraluminal, así como radioterapia paliativa para casos inoperables. Es adecuada para los cánceres de etapa temprana con metástasis a ganglios linfáticos.
Terapia Intervencionista
Para los pacientes con metástasis generalizadas que ya no son candidatos para cirugía, se puede realizar drenaje del conducto biliar para mejorar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.