Cáncer Endometrial (Cáncer Uterino)
子宫头癌

Cáncer Endometrial (Cáncer Uterino)
El cáncer endometrial, comúnmente referido como cáncer uterino, se refiere principalmente al carcinoma endometrial, también conocido como cáncer del cuerpo uterino. Surge del revestimiento epitelial del endometrio y es predominantemente un adenocarcinoma. Es uno de los cánceres más comunes del sistema reproductivo femenino, ocupando el segundo lugar después del cáncer cervical en incidencia, y el cuarto entre los cánceres más comunes en las mujeres. Afecta principalmente a mujeres de entre 50 y 60 años, y suele ocurrir después de la menopausia. En los últimos años, la incidencia ha ido en aumento a nivel mundial. El cáncer puede metastatizar a diversas partes del cuerpo: desde el útero hacia el cuello del útero, desde las trompas de Falopio hacia los ovarios, infiltrando los tejidos uterinos circundantes, o metastatizando a órganos distantes a través del sistema linfático o la circulación sanguínea.
Etiología
Las mujeres con matrimonio temprano, nacimientos tempranos, múltiples partos, sin hijos, infertilidad, menarquia precoz, menopausia tardía o actividad sexual interrumpida tienen un mayor riesgo. También se cree que el colesterol en el esmegma puede transformarse en sustancias cancerígenas por acción bacteriana, lo cual es una causa significativa del cáncer cervical. Las posibles causas del cáncer uterino incluyen:
Actividad Sexual
Las mujeres con dos o más parejas masculinas tienen un riesgo significativamente mayor de cáncer uterino.
Edad
La mayoría de las pacientes con cáncer endometrial son diagnosticadas alrededor de la menopausia. Solo el 15% de las mujeres son diagnosticadas antes de los 50 años y solo el 5% antes de los 40 años.
Infecciones de Transmisión Sexual (ITS)
Las infecciones por ITS generalmente indican actividad sexual compleja, lo que aumenta la probabilidad de desarrollar cáncer uterino.
Inflamación Cervical
Lesiones crónicas del cuello uterino, abrasiones, erosiones o inflamación pueden potencialmente transformarse en células cancerígenas en etapas tempranas.
Fumar
El fumar aumenta el riesgo de cáncer endometrial tipo II al reducir la inmunidad del cuerpo y acelerar el crecimiento de células cancerígenas, además de liberar sustancias que pueden promover el desarrollo de células cancerosas.
Hormonas Femeninas
Tanto el estrógeno endógeno como el exógeno, sin los efectos contrapuestos de la progesterona, están vinculados al desarrollo del cáncer endometrial tipo I. El uso extensivo de moduladores selectivos de los receptores de estrógeno ha actuado como agonistas del estrógeno en el tejido endometrial; a pesar de que el tamoxifeno reduce el riesgo de cáncer de mama y su recurrencia, aumenta el riesgo de cáncer endometrial. Algunos investigadores creen que la progesterona puede desestabilizar el epitelio cervical, lo que lleva a cambios anormales y podría facilitar el desarrollo de células cancerosas en el útero.
Manifestaciones Clínicas
Síntomas
Las etapas tempranas pueden no mostrar síntomas evidentes, pero en etapas posteriores pueden presentarse con sangrado vaginal, secreción anormal y dolor.
- Sangrado Vaginal: Principalmente ciclos menstruales irregulares, sangrado intermenstrual y sangrado postmenopáusico, generalmente en pequeñas cantidades. Para aquellas que no han alcanzado la menopausia, puede presentarse como un aumento del flujo menstrual, períodos prolongados o irregularidades menstruales.
- Secreción Vaginal: A menudo teñida de sangre o serosa, con infección que lleva a una secreción purulenta y maloliente. Aproximadamente el 25% de las pacientes consultan al médico debido a secreción anormal.
- Dolor Abdominal Inferior: Si el tumor involucra la cavidad uterina, puede causar abscesos uterinos, lo que lleva a distensión y dolor espasmódico. En etapas posteriores, puede invadir tejidos circundantes o comprimir nervios, causando dolor en la parte inferior del abdomen o en la región lumbar. Los síntomas de etapas tardías pueden incluir anemia, pérdida de peso y caquexia.
Signos
El cáncer endometrial en etapas tempranas puede no mostrar hallazgos anormales durante un examen ginecológico. En etapas posteriores, el útero puede estar notablemente agrandado y, si hay un absceso uterino, puede causar una sensibilidad significativa. El tejido canceroso a veces puede verse sobresaliendo del canal cervical, siendo propenso a sangrar al tacto. Cuando el cáncer ha invadido los tejidos circundantes, el útero puede quedar fijo o pueden palpase nódulos irregulares cerca del costado uterino.
Exámenes
Historia Médica y Síntomas Clínicos
El sangrado vaginal postmenopáusico y la irregularidad menstrual durante la transición a la menopausia deben ser evaluados minuciosamente para descartar cáncer endometrial antes de atribuir los síntomas a condiciones benignas. Las mujeres con alto riesgo de cáncer endometrial, como aquellas que son obesas, infértiles o tienen menopausia tardía, deben ser monitoreadas de cerca. También es importante hacer un seguimiento de las mujeres con antecedentes de uso prolongado de estrógenos, terapia con tamoxifeno o cáncer familiar de mama y endometrial.
Ultrasonido y RM Pelvica
Estos exámenes pueden proporcionar información sobre el tamaño del útero, la forma de la cavidad, la presencia de lesiones, el grosor endometrial y la profundidad de la invasión del miometrio, lo que resulta útil para el diagnóstico clínico y la planificación del tratamiento. La RM también es más eficaz para evaluar los ganglios linfáticos pélvicos. Sin embargo, según el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), no se recomienda el uso rutinario de imágenes para evaluar metástasis en pacientes con cáncer endometrial.
Biopsia Endometrial
Es el método más utilizado y valioso para la evaluación histológica. Ayuda a obtener una muestra de tejido para el diagnóstico patológico, diferenciando el cáncer endometrial del adenocarcinoma cervical, y puede aclarar si el cáncer afecta al cuello uterino. Aunque la histeroscopia no es esencial, se recomienda junto con un legrado diagnóstico para identificar lesiones discontinuas o escondidas. Este enfoque combinado ofrece la mejor oportunidad para diagnosticar cambios precancerosos en el endometrio y excluir malignidades asociadas. Cualquier sangrado uterino anormal persistente o recurrente, independientemente del grosor endometrial, siempre debe evaluarse histológicamente.
Diagnóstico
Además de la presentación clínica y los signos, el examen histológico patológico es el método definitivo para el diagnóstico.
Tratamiento
Los principales métodos de tratamiento incluyen cirugía, radioterapia y tratamiento farmacológico (incluyendo quimioterapia y terapia hormonal). Los planes de tratamiento deben adaptarse al estado general del paciente, la extensión de la propagación del cáncer y el tipo histológico. Los pacientes en etapas tempranas generalmente se someten a cirugía, seguida de tratamiento adyuvante según la estadificación patológica y la presencia de factores de riesgo de recurrencia. Las etapas avanzadas requieren una combinación de cirugía, radioterapia y quimioterapia.
- Tratamiento Quirúrgico
La cirugía es el tratamiento de primera elección. Los objetivos de la cirugía son: (1) realizar la estadificación quirúrgica y patológica para determinar la extensión de la enfermedad y otros factores relacionados con el pronóstico, y (2) eliminar el útero canceroso y cualquier otra lesión metastásica posible. Durante la cirugía, se realiza una exploración exhaustiva, con biopsias tomadas de las áreas sospechosas para análisis de congelación. También se recoge líquido de lavado peritoneal o pélvico para su examen citológico. El útero resecado se examina para detectar cualquier invasión del miometrio. El examen patológico se realiza rutinariamente en la muestra extirpada y se llevan a cabo pruebas de receptores hormonales (receptores de estrógenos y progesterona) para guiar las decisiones sobre el tratamiento postoperatorio.
Para los pacientes en etapa I, se debe realizar una histerectomía total con salpingectomía y ooforectomía bilateral. Para los pacientes con alguna de las siguientes condiciones, se debe considerar la disección o muestreo de los ganglios linfáticos pélvicos y para-aórticos: tipos patológicos especiales (por ejemplo, adenocarcinoma seroso papilar, carcinoma de células claras, carcinoma escamoso, carcinoma indiferenciado), adenocarcinoma endometrioide de grado 3, invasión profunda del miometrio y tumores que involucren más del 50% de la cavidad endometrial o involucren el istmo. Para el adenocarcinoma seroso papilar, que tiene un grado de malignidad alto y una propagación temprana a través de la linfa y la pelvis, el procedimiento quirúrgico de la etapa I debe parecerse al de cáncer de ovario, incluyendo la exploración de estadificación, extirpación del útero y los anexos bilaterales, disección de ganglios linfáticos retroperitoneales y eliminación del omento y el apéndice.
Los pacientes en etapa II deben someterse a una histerectomía total o extensa con salpingectomía y ooforectomía bilateral y disección de ganglios linfáticos pélvicos y para-aórticos. Para los pacientes en etapas III y IV, la extensión quirúrgica también debe ser similar al cáncer de ovario y se realiza una cirugía de citorreducción tumoral. Para los pacientes con cáncer endometrial en etapa temprana y complicaciones quirúrgicas de alto riesgo, la histerectomía vaginal puede ser una buena opción.
- Radioterapia
La radioterapia es el principal tratamiento adyuvante para el cáncer endometrial y puede reducir significativamente la recurrencia local y mejorar la supervivencia. Se recomienda radioterapia postoperatoria para pacientes con invasión profunda del miometrio, metástasis a los ganglios linfáticos o enfermedad residual en la pelvis o vagina. - Tratamiento con Progesterona
La terapia con progesterona se usa principalmente para el cáncer endometrial avanzado o recurrente. Para los pacientes con enfermedad avanzada o recurrente que no pueden o no desean someterse a tratamientos más agresivos, se puede considerar la terapia hormonal, independientemente del grado del tumor o del estado de los receptores hormonales. La terapia con progesterona también es el principal tratamiento conservador para las pacientes más jóvenes que desean preservar la fertilidad y para aquellas que no pueden tolerar la cirugía. - Tratamiento Anti-Estrogénico
Las indicaciones para el tratamiento anti-estrogénico son similares a las de la terapia con progesterona. - Quimioterapia
La quimioterapia es una parte esencial del tratamiento integral para el cáncer endometrial avanzado o recurrente, y también se puede utilizar para pacientes con alto riesgo de recurrencia después de la cirugía para reducir las metástasis a distancia. Los medicamentos comunes de quimioterapia incluyen cisplatino, doxorrubicina, paclitaxel, ciclofosfamida, fluorouracilo, mitomicina y etopósido. Estos medicamentos se pueden usar solos o en combinación, y pueden usarse junto con la terapia con progesterona. Para el adenocarcinoma seroso papilar, la quimioterapia debe seguir el mismo régimen que para el cáncer epitelial de ovario. Los estudios han demostrado que para los pacientes avanzados con enfermedad residual, el régimen paclitaxel + carboplatino ofrece una eficacia similar a otros regímenes de quimioterapia con toxicidad relativamente baja. La quimioterapia combinada con radioterapia para el cáncer endometrial avanzado puede mejorar el pronóstico del paciente de manera más efectiva que los métodos de tratamiento únicos.
Prevención
Promover el conocimiento sobre la prevención del cáncer y la realización de chequeos de salud regulares.
Prestar atención al sangrado vaginal en mujeres posmenopáusicas y a las irregularidades menstruales en mujeres perimenopáusicas.
Comprender correctamente las indicaciones y métodos para la terapia con estrógenos.
Las mujeres con factores de alto riesgo deben ser monitoreadas o seguidas de cerca.