Cutáneos

Pie de atleta (Tiña del pie)

by wen posted Jul 10, 2025
?

Shortcut

PrevAnterior Documento

NextSiguiente Documento

ESCCerrar

Larger Font Smaller Font Arriba Abajo Imprimir

Pie de atleta (Tiña del pie)

 

image.png

 

 

 

El pie de atleta es una infección fúngica de la piel que generalmente comienza entre los dedos de los pies. Es común en personas que usan calzado cerrado con frecuencia y que sudan en exceso en los pies.

 

image.png

 


Signos y síntomas

  • Erupción escamosa con picazón, a menudo entre los dedos.
  • Descamación, grietas o peladura en la piel entre los dedos.
  • Picazón intensa, especialmente después de quitarse los zapatos o calcetines.
  • Inflamación de la piel, que puede parecer rojiza, morada o grisácea, según el tono de piel.
  • Sensación de ardor o escozor.
  • Ampollas.
  • Piel seca y escamosa en la planta del pie, que puede extenderse hacia los lados.

 

image.png

 

 

Cuándo consultar al médico

Si tienes una erupción en los pies y no mejora después de dos semanas de tratamiento con medicamentos antimicóticos de venta libre, acude al médico.
También se recomienda consultar si:

  • Tienes diabetes y sospechas de pie de atleta.
  • Presentas signos de infección como hinchazón, pus o fiebre.

Causas

El pie de atleta es causado por hongos dermatofitos, los mismos que provocan otras infecciones como la tiña o la tiña inguinal.
 

Se desarrolla en ambientes cálidos y húmedos, como el interior de zapatos sudados.
Es altamente contagioso, y puede transmitirse por contacto directo con una persona infectada o por objetos contaminados como:

  • Suelos
  • Toallas
  • Ropa
  • Calzado

También puede propagarse a otras partes del cuerpo al rascarse o tocar la zona infectada.


Factores de riesgo

Eres más propenso a desarrollar pie de atleta si:

  • Usas zapatos cerrados con frecuencia.
  • Sudas mucho en los pies.
  • Compartes alfombras, ropa de cama, toallas, ropa o calzado con una persona infectada.
  • Caminas descalzo en lugares públicos húmedos, como:
    • Vestuarios
    • Saunas
    • Piscinas
    • Baños públicos

Complicaciones

  • El pie de atleta puede extenderse a otras zonas cálidas y húmedas del cuerpo, como la ingle (tiña crural), a través de las manos o toallas.
  • En ocasiones puede provocar una infección bacteriana secundaria.

Prevención

Estos consejos pueden ayudarte a evitar el pie de atleta o a no contagiarlo a otras personas:

  • Deja que tus pies respiren. Siempre que sea posible, usa sandalias para permitir la ventilación.
  • Lávate los pies todos los días. Usa agua tibia y jabón para lavar bien tus pies, y sécalos completamente, especialmente entre los dedos. Si eres propenso a esta afección, puedes usar polvos medicinales para pies (como Tinactin, Gold Bond) o polvos antifúngicos (Lotrimin AF, Zeasorb, etc.).
  • Cambia de calcetines con regularidad. Al menos una vez al día, o con mayor frecuencia si sudas mucho. Los calcetines de algodón son preferibles a los de nailon, ya que absorben mejor la humedad.
  • Alterna tus zapatos. Usa diferentes pares de zapatos cada día para darles tiempo a secarse completamente.
  • Protege tus pies en lugares públicos. Usa sandalias o calzado impermeable en piscinas públicas, duchas o vestuarios.
  • Evita compartir objetos personales. No compartas zapatos, toallas ni ropa de cama sin lavar con otras personas.

Diagnóstico

El médico puede diagnosticar el pie de atleta con solo observar la piel afectada. Algunas formas se parecen a piel seca o dermatitis. Para confirmar el diagnóstico y descartar otras afecciones, el médico podría tomar una muestra de piel para su análisis.


Tratamiento

Si los tratamientos sin receta (de venta libre) y el cuidado personal no funcionan, es posible que necesites consultar al médico. Este puede recetar cremas antifúngicas como clotrimazol, econazol (Ecoza) o ciclopirox (Loprox).

 

En casos más graves, puede recetarte antifúngicos orales como terbinafina o itraconazol (Sporanox, Tolsura), o una combinación de medicamentos tópicos y orales.


Estilo de vida y remedios caseros

Estas medidas pueden ayudarte a aliviar los síntomas o prevenir recaídas:

  • Mantén los pies limpios y secos. Lávalos dos veces al día y seca cuidadosamente entre los dedos.
  • Usa productos antifúngicos. Aplica el producto después de lavar y secar bien los pies. La terbinafina (Lamisil AT) ha demostrado ser muy eficaz. También puedes usar clotrimazol (Lotrimin AF).
    • Los productos pueden venir en forma de crema, gel, loción, polvo o aerosol.
    • Sigue las instrucciones del producto. Normalmente se aplica dos veces al día, y se debe continuar una semana después de que desaparezcan los síntomas. El tratamiento puede durar de 2 a 4 semanas.
  • Cambia los calcetines todos los días.
  • Usa calzado ligero y transpirable. Evita materiales sintéticos como vinilo o goma.
  • Alterna los zapatos. No uses el mismo par dos días seguidos.
  • Protege tus pies en áreas públicas.
  • Evita rascarte. Si tienes picazón, prueba con baños de pies en agua fría.
  • No compartas calzado. Aumenta el riesgo de contagio.

Preparación para la consulta médica

El médico de cabecera o un dermatólogo pueden diagnosticar el pie de atleta. No necesitas preparación especial para la cita.


Qué puedes hacer antes de la cita

Lleva una lista de preguntas, como:

  • ¿Cuál es la causa más probable de estos síntomas?
  • ¿Necesito hacerme pruebas para confirmar el diagnóstico?
  • ¿Qué tratamientos están disponibles?
  • ¿Esta afección es temporal o crónica?
  • ¿Hay versiones genéricas de los medicamentos?
  • ¿Puedo esperar a ver si mejora por sí sola?
  • ¿Cómo puedo evitar que se propague?
  • ¿Qué cuidados de la piel recomiendan después de curarme?

Lo que el médico puede preguntarte

  • ¿Cuándo notaste por primera vez los síntomas?
  • ¿Cómo era la erupción al principio?
  • ¿La erupción es dolorosa o provoca picazón?
  • ¿Hay algo que la mejore o empeore?
  • ¿Algún familiar ha tenido pie de atleta?
  • ¿Has estado en piscinas, vestuarios o saunas recientemente?