Delgado/intestino grueso

Tuberculosis Intestinal

by wen posted Jul 08, 2025
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Tuberculosis Intestinal

肠结核

 

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Tuberculosis Intestinal

La tuberculosis intestinal es una infección crónica específica del intestino causada por Mycobacterium tuberculosis (TMB). Es principalmente provocada por la variante humana del bacilo tuberculoso (Mycobacterium tuberculosis). En algunas regiones, la tuberculosis intestinal puede deberse a la variante bovina (Mycobacterium bovis), que se adquiere al consumir leche o productos lácteos contaminados y no pasteurizados. Esta enfermedad suele presentarse en adultos jóvenes, con una ligera predominancia en mujeres.


Causas

Más del 90% de los casos de tuberculosis intestinal son causados por Mycobacterium tuberculosis (variante humana). Sin embargo, el consumo de productos lácteos no pasteurizados puede transmitir Mycobacterium bovis, provocando la enfermedad. La infección puede producirse por vía oral, diseminación sanguínea o por extensión desde órganos vecinos afectados por tuberculosis.

El desarrollo de la enfermedad es el resultado de la interacción entre el bacilo tuberculoso y el sistema inmunológico del paciente. Para que ocurra la enfermedad, es necesario que haya:

Un número elevado de bacilos tuberculosos invasores.

Una alta virulencia del patógeno.

Alteraciones en la inmunidad del individuo o en la función intestinal, reduciendo la resistencia local.


Fisiopatología

Más del 90% de los casos de tuberculosis intestinal son provocados por la variante humana del bacilo tuberculoso (Mycobacterium tuberculosis), y en menor medida, por la variante bovina (Mycobacterium bovis). El bacilo tuberculoso infecta el intestino a través de tres vías principales:

 

Vía entérica (oral):

La infección ocurre al ingerir bacilos presentes en esputo contaminado de pacientes con

tuberculosis pulmonar activa.

También puede adquirirse al compartir alimentos con personas con tuberculosis pulmonar sin

medidas de higiene adecuadas.

El consumo de leche o productos lácteos no pasteurizados infectados con Mycobacterium bovis

puede causar tuberculosis intestinal primaria.

La localización preferente en el íleon terminal y ciego se debe a su abundante tejido linfoide y al

tiempo prolongado que los contenidos intestinales permanecen en esta región, favoreciendo la

infección.

 

Diseminación hematógena:

La tuberculosis miliar (forma diseminada) puede provocar la propagación del bacilo al intestino a

través del torrente sanguíneo.

 

Extensión directa:

La tuberculosis de órganos vecinos, como los órganos reproductivos femeninos o los riñones, puede

extenderse directamente al intestino.


Manifestaciones Clínicas

Dolor abdominal:

Suele localizarse en el cuadrante inferior derecho debido a la predilección del bacilo por la región

ileocecal.

Puede haber dolor en la parte superior del abdomen o alrededor del ombligo por el dolor referido

desde el íleon terminal.

El dolor es generalmente sordo o tipo cólico y puede aliviarse tras la defecación.

En caso de obstrucción intestinal, el dolor se intensifica y puede acompañarse de distensión

abdominal, ruidos intestinales aumentados y ondas peristálticas visibles.

 

Diarrea y estreñimiento:

La diarrea es un síntoma predominante en la tuberculosis intestinal ulcerativa.

Puede haber entre 2 y 4 evacuaciones diarias, en casos severos hasta más de 10 veces al día.

Las heces son pastosas, con poca o ninguna mucosidad o pus, y rara vez contienen sangre.

Puede haber alternancia de diarrea y estreñimiento debido a la disfunción intestinal.

En la tuberculosis intestinal proliferativa, el estreñimiento es el síntoma predominante.

 

Masa abdominal:

Se palpa en el cuadrante inferior derecho, de consistencia intermedia y con leve o moderada

sensibilidad.

Se observa principalmente en la tuberculosis intestinal proliferativa y en la forma ulcerativa con

peritonitis localizada o adenopatías mesentéricas.

 

Síntomas generales:

Más comunes en la tuberculosis intestinal ulcerativa.

Fiebre persistente de distintos patrones, sudoración nocturna, fatiga, pérdida de peso y anemia.

Puede haber deficiencias nutricionales conforme avanza la enfermedad.

En la tuberculosis intestinal proliferativa, los síntomas generales son menos pronunciados, sin fiebre

o con febrícula ocasional.

Si no hay perforación intestinal, obstrucción o tuberculosis peritoneal, el único hallazgo clínico puede ser dolor a la palpación en el cuadrante inferior derecho y alrededor del ombligo.


Exámenes Complementarios

Análisis de sangre:

En la tuberculosis intestinal ulcerativa, puede haber anemia moderada.

Si no hay complicaciones, el recuento de leucocitos suele ser normal.

La velocidad de sedimentación globular (VSG) suele estar aumentada, lo que indica actividad

inflamatoria.

 

Análisis de heces:

En la tuberculosis intestinal ulcerativa, las heces son pastosas y sin mucosidad visible ni sangre.

En el microscopio pueden observarse algunas células de pus y eritrocitos.

Se puede buscar Mycobacterium tuberculosis en las heces, aunque su hallazgo es poco común y útil

solo cuando el esputo es negativo.

 

Prueba de la tuberculina (PPD):

Un resultado positivo puede ser indicativo, pero un resultado negativo no descarta la enfermedad.

 

Radiografía con contraste de bario:

Es un examen valioso para el diagnóstico.

En caso de obstrucción intestinal, debe realizarse con precaución para evitar complicaciones.

Se puede observar el signo del salto en la opacificación, caracterizado por un llenado deficiente

en el segmento afectado.

En casos avanzados, se evidencian engrosamientos irregulares de la mucosa intestinal,

estrechamiento luminal y distorsión del ángulo ileocecal.

 

Tomografía computarizada (TC):

Puede mostrar engrosamiento de la pared intestinal en forma de anillo.

En algunos casos, se observa un engrosamiento excéntrico de la pared del ciego.

Es menos sensible que la radiografía con bario.

 

Colonoscopía:

Permite la observación directa del colon y el íleon terminal.

Puede revelar lesiones como inflamación, úlceras, pólipos inflamatorios y estenosis luminal.

Una biopsia con hallazgo de granulomas caseificantes o Mycobacterium tuberculosis confirma el diagnóstico.

 

Pruebas inmunológicas:

La detección de anticuerpos contra Mycobacterium tuberculosis y pruebas de interferón gamma (T-Spot) pueden ser útiles, con alta sensibilidad y especificidad.


Este documento proporciona una visión general de la tuberculosis intestinal, su etiología, manifestaciones clínicas, diagnóstico y exámenes complementarios.

 

Diagnóstico

Obstrucción intestinal

Se presenta principalmente en la tuberculosis intestinal proliferativa, observándose en pacientes en etapa avanzada.

 

Perforación intestinal

Generalmente ocurre como perforación subaguda o crónica, pudiendo formar abscesos en la cavidad abdominal y, tras su ruptura, dar lugar a fístulas intestinales.

El sangrado intestinal es poco común, aunque en raras ocasiones puede presentarse una perforación intestinal aguda.

Puede asociarse con peritonitis tuberculosa y sus complicaciones relacionadas.


Diagnóstico diferencial

Enfermedad de Crohn

Su cuadro clínico, hallazgos radiológicos y endoscópicos pueden ser similares a la tuberculosis intestinal, por lo que se requiere una diferenciación cuidadosa.

 

Criterios de diferenciación:

Ausencia de evidencia de tuberculosis extraintestinal.

Curso clínico prolongado con tendencia a remisiones y recaídas.

Lesiones radiológicas predominantemente en el íleon terminal, pero pueden afectar otros

segmentos intestinales y tienen distribución segmentaria.

Mayor tendencia a desarrollar fístulas y afecciones perianales.

Falta de respuesta a fármacos antituberculosos.

En casos de diagnóstico incierto que requieren exploración quirúrgica, la biopsia y el

análisis de los ganglios linfáticos mesentéricos no muestran tuberculosis (presencia de

granulomas sin necrosis caseosa, sin detección de Mycobacterium tuberculosis en

microscopia o cultivo).

 

Cáncer de colon derecho

Suele presentarse en edades más avanzadas (mayores de 40 años).

Generalmente no hay fiebre, sudores nocturnos u otros síntomas de toxicidad tuberculosa.

Estudios radiológicos muestran defectos de llenado con bario, y la lesión se localiza en el colon.

La colonoscopía y la biopsia confirman el diagnóstico de cáncer de colon.

Amebiasis o granulomas por esquistosomiasis

Antecedente de infección previa.

Frecuencia de heces con pus y sangre.

Examen de heces o pruebas de incubación detectan el patógeno responsable.

La colonoscopía es útil en el diagnóstico diferencial.

Respuesta favorable al tratamiento específico.

Otras formas de tuberculosis intestinal

Deben diferenciarse de linfoma intestinal maligno, enteritis por Yersinia, y algunas infecciones

intestinales raras como micobacterias atípicas (más comunes en pacientes con SIDA),

linfogranuloma venéreo, sífilis intestinal o actinomicosis intestinal.

Si la fiebre es el síntoma predominante, es necesario diferenciarla de enfermedades febriles

prolongadas como la fiebre tifoidea.


Tratamiento

El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas, mejorar el estado general, promover la curación de las lesiones y prevenir complicaciones. Se enfatiza la importancia del tratamiento temprano, ya que las lesiones iniciales de la tuberculosis intestinal son reversibles.

 

Reposo y nutrición

Es fundamental para fortalecer el sistema inmunológico del paciente.

 

Tratamiento con fármacos antituberculosos

Es la base del tratamiento.

La elección de fármacos, la dosis y la duración del tratamiento son similares a los de la tuberculosis pulmonar.

 

Tratamiento sintomático

Para el dolor abdominal, se pueden utilizar fármacos anticolinérgicos.

Si hay ingesta insuficiente o diarrea severa, se debe corregir el desequilibrio de líquidos,

electrolitos y ácido-base.

En casos de obstrucción intestinal incompleta, se requiere descompresión gastrointestinal.

Tratamiento quirúrgico

 

Indicaciones:

Obstrucción intestinal completa.

Perforación intestinal aguda o fístulas crónicas no resueltas con tratamiento médico.

Hemorragia intestinal masiva que no responde a tratamiento conservador.

Diagnóstico incierto que requiere laparotomía exploratoria.


Pronóstico

Antes de la introducción de los fármacos antituberculosos, la tuberculosis intestinal tenía un mal pronóstico y alta tasa de mortalidad. Sin embargo, con el uso extendido de estos medicamentos, el pronóstico ha mejorado significativamente, especialmente en formas de tuberculosis que afectan la mucosa intestinal.

El pronóstico depende del diagnóstico temprano y tratamiento oportuno.

Si la enfermedad aún se encuentra en la fase exudativa, la curación completa es posible con

tratamiento adecuado.

El uso racional de fármacos antituberculosos en dosis suficientes y durante un tiempo adecuado es

clave para un buen pronóstico.


Prevención

La prevención es fundamental en el control de la tuberculosis.

Detección temprana de tuberculosis extrapulmonar, especialmente tuberculosis pulmonar, y tratamiento inmediato.

Asegurar la conversión a negativo de la expectoración en pacientes con tuberculosis pulmonar para evitar la ingestión de esputo infectado.

 

Educación en salud pública sobre la tuberculosis:

Enseñar a los pacientes a no tragar esputo.

Mantener hábitos intestinales regulares.

Promover el uso de cubiertos individuales y la higiene en la preparación de alimentos.

Asegurar la pasteurización de la leche.

 

Vacunación con BCG

para mejorar la resistencia del organismo contra la Mycobacterium tuberculosis.