Linfoma maligno
恶性淋巴腺腫

Linfoma maligno
El linfoma es un tumor maligno originado en los tejidos y ganglios linfáticos. Se presenta comúnmente con una hinchazón indolora de los ganglios linfáticos, que suele iniciarse en el cuello, axilas o abdomen. Este tipo de tumor difiere de la enfermedad de Hodgkin en su patología, forma de diseminación y respuesta al tratamiento. Generalmente, cuando se diagnostica, el linfoma ya se ha diseminado ampliamente, lo que reduce las posibilidades de curación en comparación con la enfermedad de Hodgkin.
Clasificación del linfoma
El linfoma es un tumor maligno que surge de los tejidos y ganglios linfáticos. Es el tercer cáncer más común en niños. Se clasifica en:
-Enfermedad de Hodgkin
-Linfoma no Hodgkin (excepto linfoma de Burkitt)
-Linfoma de Burkitt
-Otros tumores del sistema linfático reticuloso
-Linfoma indeterminado
-En China, las dos primeras formas son las más comunes.
1. Enfermedad de Hodgkin
Síntomas
Hinchazón indolora de los ganglios linfáticos, que generalmente comienza en el cuello, axilas o abdomen.
El 60% de los niños tienen hinchazón de los ganglios linfáticos en el mediastino, alrededor de la tráquea y en la región pulmonar.
Debido al agrandamiento de los ganglios linfáticos en el mediastino, puede haber compresión de las vías respiratorias, lo que provoca tos y dificultad para respirar.
Fiebre, fatiga, picazón en la piel, sudores nocturnos y pérdida de peso.
Diagnóstico
Exámenes de sangre: hemograma, velocidad de sedimentación, función hepática y renal, etc.
Ultrasonido, radiografía de tórax o tomografía computarizada (CT) de tórax y abdomen para verificar si el
tumor afecta el mediastino, los ganglios linfáticos abdominales, los pulmones y el hígado.
Biopsia de los ganglios linfáticos para confirmar el diagnóstico y realizar la clasificación histológica.
Punción de la médula ósea para comprobar si las células tumorales han invadido la médula ósea.
Según los resultados de los exámenes, se realiza una estadificación clínica para determinar si la enfermedad está en etapa temprana o avanzada.
Tratamiento
El tratamiento se basa en la estadificación clínica, utilizando el siguiente enfoque:
Quimioterapia:
Es el tratamiento principal, generalmente utilizando una combinación de varios medicamentos.
Radioterapia:
Se utiliza para tratar las áreas donde quedan tumores residuales después de la quimioterapia o en lugares donde el tumor era inicialmente grande.
Tasa de curación
Aproximadamente el 80% de los pacientes pueden curarse. Si la enfermedad recurre, es necesario seguir con un tratamiento adicional.
Alimentos recomendados y evitados para el linfoma del sistema linfático Recomendados:
Alimentos que pueden tener efectos anticancerígenos, como sapo, rana y ñame.
Para la hinchazón de los ganglios linfáticos, se recomienda comer ñame, nuez, lichi, pescado amarillo, caracol, carne de gato, estómago de oveja y ostra.
Para la fiebre, se recomienda comer tofu desmenuzado, higo, cebada, pepino amargo, frijoles mungo, calabaza y serpiente de agua.
Para la sudoración nocturna, se recomienda comer corazón de cerdo, estómago de oveja, avena, mijo y piel de tofu.
Evitar:
Evitar bebidas excitantes como el café.
Evitar alimentos picantes e irritantes como cebollas, ajo, jengibre y canela.
Evitar alimentos grasos, fritos, mohosos o en conserva.
Evitar alimentos que puedan causar inflamación, como el gallo o la carne de cabeza de cerdo. Evitar mariscos.
Evitar alimentos calientes como carne de cordero, carne de perro, cebollinos y pimienta.
2. Linfoma no Hodgkin
Este tipo de linfoma es diferente de la enfermedad de Hodgkin en cuanto a la patología, la forma de diseminación y la respuesta al tratamiento. Generalmente, cuando se diagnostica, ya se ha diseminado ampliamente, lo que reduce las posibilidades de curación en comparación con la enfermedad de Hodgkin.
Síntomas
Hinchazón indolora de los ganglios linfáticos, que suele comenzar en el cuello, axilas o abdomen.
Debido al agrandamiento de los ganglios linfáticos en el mediastino, puede haber compresión de las vías respiratorias, lo que provoca tos y dificultad para respirar.
Los ganglios linfáticos en el abdomen pueden causar dolor abdominal y distensión.
Fiebre, picazón en la piel, pérdida de peso, anemia y tendencia a sangrar.
Diagnóstico
Exámenes de sangre: hemograma, velocidad de sedimentación, función hepática y renal, etc.
Ultrasonido, radiografía de tórax o tomografía computarizada (CT) de tórax y abdomen para verificar si el
tumor afecta el mediastino, los ganglios linfáticos abdominales, los pulmones y el hígado.
Biopsia de los ganglios linfáticos para confirmar el diagnóstico y realizar la clasificación histológica.
Punción de la médula ósea para comprobar si las células tumorales han invadido la médula ósea.
Según los resultados de los exámenes, se realiza una estadificación clínica para determinar si la enfermedad está en etapa temprana o avanzada.
Tratamiento
Dependiendo del tipo patológico, se utilizan diferentes métodos y duración del tratamiento. Por ejemplo, para linfoma linfoblástico, se emplea el mismo tratamiento que para la leucemia linfoblástica aguda, con un tratamiento que dura dos años. Para linfomas como el linfoma de células grandes difusas y linfoma de Burkitt, se realiza un tratamiento de seis ciclos (4 a 5 meses). Se utiliza quimioterapia combinada por vía oral e inyectada (por vía intravenosa, subcutánea o muscular). Además, se puede utilizar quimioterapia intratecal para prevenir la leucemia meníngea.
Tasa de curación
Según el tipo y la etapa del linfoma, con el tratamiento estándar moderno, la tasa de curación en pacientes en etapa temprana puede ser del 80-90%; en pacientes en etapa avanzada, la tasa es de aproximadamente el 70%.
3. Linfoma de Burkitt
Descripción general:
El linfoma de Burkitt fue descrito por primera vez en 1958 por Burkitt, y es un tipo de linfoma que ocurre principalmente en niños de África. Se han encontrado casos similares en todo el mundo, incluidos algunos reportes en China. Los pacientes suelen ser niños y jóvenes, con una mayor prevalencia en los hombres.
Características de la enfermedad:
Este linfoma afecta principalmente los huesos de la mandíbula, los huesos craneofaciales, los órganos en la cavidad abdominal y el sistema nervioso central. Generalmente, no afecta los ganglios linfáticos periféricos ni el bazo, y rara vez se convierte en leucemia. Los tumores en la mandíbula y las órbitas oculares crecen localmente, destruyendo los tejidos cercanos y causando deformidades faciales. Si el tumor se encuentra en la cavidad abdominal, puede formar masas grandes que pueden afectar los ganglios linfáticos retroperitoneales, los ovarios, los riñones, el hígado y los intestinos. Los tumores que afectan al sistema nervioso central pueden invadir las meninges o comprimir la médula espinal.
Los tumores están formados por células malignas de los centros foliculares sin núcleo, que muestran una proliferación masiva. Bajo el microscopio, las células tumorales son similares en tamaño, con citoplasma escaso que tiende a teñirse de forma básica y presenta una tinción eosinofílica pronunciada. El citoplasma contiene pequeñas vacuolas de grasa. El núcleo es grande, redondeado u ovalado, con cromatina fina y 2 a 3 nucléolos prominentes. Es común observar mitosis frecuentes. Las células tumorales a menudo muestran degeneración y necrosis. Estas células presentan inmunoglobulinas monoclonales, en su mayoría IgM acompañadas de cadenas ligeras κ, lo que confirma que las células tumorales provienen de las células B. En el espacio entre las células tumorales se encuentran macrófagos que fagocitan fragmentos celulares, lo que produce una imagen llamada "cielo estrellado".
Diagnóstico:
El diagnóstico se basa principalmente en el examen histológico característico, mientras que la tipificación inmunofenotípica de las células tumorales y la detección del virus Epstein-Barr (EBV) también ayudan en el diagnóstico y la diferenciación.
Tratamiento:
El pronóstico del linfoma de Burkitt suele ser desfavorable, pero algunos pacientes pueden experimentar remisión con el tratamiento de pequeñas dosis de medicamentos citotóxicos.
4. Linfoma No Hodgkin
Síntomas:
Hinchazón indolora de los ganglios linfáticos, principalmente en el cuello, las axilas o el abdomen. Debido a la inflamación de los ganglios linfáticos en el mediastino, puede haber presión sobre los bronquios, lo que causa tos y dificultad para respirar. Los ganglios linfáticos abdominales agrandados pueden causar dolor y distensión abdominal. Otros síntomas incluyen fiebre, picazón en la piel, pérdida de peso, anemia y tendencia a sangrar.
Diagnóstico:
Análisis de sangre: hemograma, velocidad de sedimentación, función hepática y renal, entre otros. Ultrasonido, radiografía de tórax o tomografía computarizada (CT) de tórax y abdomen: para observar la extensión del tumor y su invasión de ganglios linfáticos, pulmones, hígado y bazo.
Biopsia de ganglio linfático: para confirmar el diagnóstico y realizar la clasificación histológica. Punción de médula ósea: para comprobar si el tumor ha invadido la médula ósea.
Basándose en los resultados de estas pruebas, se realiza la clasificación clínica para determinar si la enfermedad está en una etapa temprana o avanzada.
Tratamiento:
El tratamiento varía según el tipo patológico del linfoma, y se utilizan diferentes enfoques de tratamiento según el tipo. En el caso del linfoma linfoblástico, se emplean métodos similares a los utilizados para tratar la leucemia linfoblástica aguda, con un tratamiento que dura alrededor de 2 años. Para el linfoma de células grandes difusas y el linfoma de Burkitt, el tratamiento incluye aproximadamente 6 ciclos de quimioterapia (4-5 meses). Se utiliza quimioterapia combinada, que puede incluir medicamentos orales y por inyección (intravenosa, subcutánea o intramuscular), y también se emplea quimioterapia intratecal (en el espacio subaracnoideo) para prevenir la leucemia meníngea.
Tasa de curación:
Según el tipo y la etapa del linfoma, la tasa de curación con los tratamientos estándar modernos puede alcanzar entre el 80-90% para los pacientes en etapa temprana y alrededor del 70% para los de etapa avanzada.
5. Burkitt (Linfoma)
Descripción general:
El linfoma de Burkitt es un tipo de linfoma descrito por Burkitt en 1958, que afecta principalmente a niños en África. Casos similares se han encontrado en otras partes del mundo, incluida China. Los pacientes suelen ser niños y jóvenes, y los hombres son más afectados que las mujeres.
Características de la enfermedad:
El linfoma de Burkitt se presenta comúnmente en la mandíbula, los huesos faciales, los órganos abdominales y el sistema nervioso central, pero rara vez afecta a los ganglios linfáticos periféricos o el bazo, y es infrecuente que se convierta en leucemia.
Las células tumorales tienen características malignas y son predominantemente células de los centros foliculares, con una proliferación notable bajo el microscopio. El diagnóstico es confirmado por características histológicas específicas y pruebas de inmunofenotipo.
Tratamiento:
El tratamiento de este linfoma tiene un pronóstico generalmente malo, aunque algunos pacientes pueden lograr remisión con el uso de quimioterapia citotóxica a bajas dosis.