Sangrado rectal (Sangre en las heces)
便血

Sangrado rectal (Sangre en las heces)
El sangrado rectal es la expulsión de sangre del tracto digestivo a través del ano, y puede ser causado por múltiples razones. Las causas comunes incluyen enfermedades gastrointestinales y anales, como ruptura de varices esofágicas y gástricas, úlceras gástricas, hemorroides, entre otras. También puede ser causado por enfermedades fuera del sistema digestivo, como infecciones, enfermedades hematológicas y envenenamientos. Además, ciertos medicamentos como los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), antiplaquetarios, anticoagulantes, glucocorticoides y suplementos de hierro pueden provocar sangrado rectal.
La presentación del sangrado rectal varía: la sangre en las heces puede ser de color rojo brillante, rojo oscuro o heces negras tipo alquitrán. En casos de sangrado leve, el color de las heces puede no cambiar y es necesario realizar pruebas de sangre oculta en heces para detectarlo.
Los síntomas clínicos pueden incluir dolor abdominal, sensación de pesadez anal o fiebre. En algunas enfermedades, el sangrado rectal puede ir acompañado de hemorragias en otras partes del cuerpo o tendencia a sangrar. Las causas pueden variar según la localización de la lesión; por ejemplo, las enfermedades del intestino delgado pueden estar relacionadas con divertículos, tumores o tuberculosis intestinal.
Tratamiento
El tratamiento del sangrado rectal depende de la localización y causa del sangrado, y puede incluir terapias para detener la hemorragia mediante medicamentos, tratamiento endoscópico o técnicas intervencionistas. El diagnóstico puede involucrar análisis de sangre, pruebas de coagulación, examen de heces y prueba de sangre oculta en heces. Métodos más directos y precisos incluyen la endoscopía digestiva alta y la colonoscopía. Las personas con sangrado rectal deben buscar atención médica inmediata.
En la vida diaria, se recomienda evitar el alcohol, limitar el consumo excesivo de líquidos, mantener una evacuación intestinal adecuada y evitar el sedentarismo prolongado y el exceso de trabajo para prevenir la recurrencia del sangrado.
El sangrado rectal es un síntoma que no debe ser ignorado, ya que puede ser una señal importante de alerta de enfermedades gastrointestinales y requiere diagnóstico y tratamiento oportunos para evitar complicaciones.
Causas
El sangrado rectal está estrechamente relacionado con enfermedades del sistema digestivo, como ruptura de varices esofágicas y gástricas, úlceras gástricas y hemorroides. También puede ser causado por enfermedades fuera del sistema digestivo, como infecciones, enfermedades hematológicas y envenenamientos.
Según la localización de la lesión
Enfermedades del tracto digestivo superior:
- Enfermedades esofágicas: ruptura de varices esofágicas y gástricas, úlceras esofágicas, cáncer de esófago, síndrome de Mallory-Weiss.
- Enfermedades gástricas y duodenales: úlceras gástricas, daño agudo de la mucosa gástrica, cáncer gástrico, úlceras duodenales, malformaciones vasculares.
- Enfermedades de la vía biliar: poco comunes, como colangitis, colelitiasis, complicaciones postoperatorias.
- Enfermedades pancreáticas: raras, como cáncer de páncreas.
Enfermedades del tracto digestivo inferior:
- Enfermedades del intestino delgado: divertículos, tumores, tuberculosis.
- Enfermedades del colon y recto: disentería bacteriana, amibiasis, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, cáncer de colon, pólipos.
- Enfermedades anales: hemorroides, fisuras anales, fístulas anales.
Enfermedades hemorrágicas sistémicas:
- Enfermedades infecciosas: fiebre hemorrágica epidémica, leptospirosis, etc.
- Enfermedades no infecciosas: leucemia, púrpura trombocitopénica, telangiectasia hereditaria.
Según síntomas acompañantes
- Sangrado rectal con dolor abdominal: común en úlceras pépticas, enfermedades infecciosas intestinales, enfermedades inflamatorias intestinales, intususcepción, enfermedad isquémica intestinal.
- Sangrado rectal con sensación de pesadez anal: indica patologías anales o rectales como proctitis o cáncer rectal.
- Sangrado rectal con fiebre: frecuente en infecciones intestinales, enfermedad inflamatoria intestinal, linfoma intestinal, leucemia.
- Sangrado rectal con tendencia a hemorragias sistémicas: fiebre hemorrágica, leucemia, púrpura alérgica, hemofilia.
- Sangrado rectal con cambios cutáneos: telangiectasias, palmas hepáticas (cirrosis), telangiectasia hereditaria.
- Sangrado rectal con masa abdominal: cáncer de colon, tuberculosis intestinal, linfoma intestinal, intususcepción, enfermedad de Crohn.
Factores medicamentosos
La mayoría de los medicamentos no causan sangrado rectal, pero los siguientes pueden provocar hemorragias digestivas:
- AINEs: ibuprofeno, algunos medicamentos para el resfriado.
- Antiplaquetarios y anticoagulantes: aspirina, clopidogrel, ticagrelor, warfarina, rivaroxabán, dabigatrán.
- Glucocorticoides: metilprednisolona, prednisona, dexametasona.
- Suplementos de hierro: pueden oscurecer las heces.
- Alimentos ricos en antocianinas: pueden oscurecer las heces.
Factores relacionados con el estilo de vida
- Consumo excesivo de alcohol: puede causar daño agudo de la mucosa gástrica y sangrado digestivo superior.
- Estreñimiento y esfuerzo al defecar: pueden provocar fisuras anales y sangrado rectal.
- Sedentarismo prolongado, dieta baja en fibra y tiempos prolongados de evacuación: favorecen la aparición de hemorroides y sangrado.
- Fatiga excesiva: puede desencadenar actividad aguda de enfermedades inflamatorias intestinales con hemorragia.
Síntomas
- Sangre fresca en las heces
Generalmente es una hemorragia aguda (inmediata), la sangre sale rápidamente de los vasos y es expulsada por el ano junto con las heces o después de la defecación. La sangre tiene un aspecto similar a una hemorragia por traumatismo, con color rojo brillante, rojo púrpura o rojo oscuro, y puede coagularse formando coágulos si pasa un poco de tiempo. Es común en las siguientes enfermedades:
- Hemorroides
Las hemorroides internas, externas y mixtas pueden causar sangrado rectal, usualmente la sangre se adhiere a las heces o gotea después de defecar. Las hemorroides externas por lo general no causan sangrado en las heces. - Pólipos intestinales
Sangrado indoloro en las heces. El sangrado ocurre durante la defecación y cesa al terminar. La cantidad varía y generalmente la sangre no se mezcla con las heces, aunque si hay muchos pólipos o están ubicados en zonas altas, puede mezclarse. - Prolapso rectal
Después de una enfermedad prolongada puede haber sangrado durante la defecación. - Fisura anal
Sangrado en las heces, con sangre adherida a un lado de la superficie de las heces, no mezclada con ellas, y algunos pacientes pueden presentar goteo de sangre tras la defecación.
- Heces con pus y moco sanguinolento
Las heces contienen tanto pus (o moco) como sangre. Este tipo de sangrado suele verse en tumores o inflamaciones del recto o colon. Enfermedades comunes:
- Cáncer rectal
La sangre es relativamente fresca o rojo oscuro, las heces pueden contener moco, y a menudo la sangre, el moco y las heces están mezclados. - Cáncer de colon
Con el avance de la enfermedad, aparece sangrado en las heces, usualmente sangre con pus o moco, con coloración más oscura. - Colitis ulcerosa
Heces con moco o pus y sangre, con dolor en el abdomen inferior izquierdo o abdomen bajo. - Enfermedades infecciosas intestinales
Como disentería bacteriana o amebiana.
- Melena (heces negras)
También llamada heces en “melena”, las heces se vuelven negras o marrón oscuro. Es uno de los síntomas más comunes de hemorragia digestiva alta. Si la cantidad de sangrado es pequeña y la velocidad lenta, la sangre permanece más tiempo en el intestino, haciendo que las heces se vean negras. Si el sangrado es mayor y rápido, las heces pueden ser rojo oscuro; si es un sangrado muy abundante y rápido, puede verse sangre roja brillante.
- Sangrado oculto en heces
Sangrado en pequeñas cantidades que no cambia el color visible de las heces, pero el test de sangre oculta en heces es positivo. Todos los trastornos con sangrado digestivo pueden presentar sangre oculta, como úlceras, inflamaciones y tumores. La prueba de sangre oculta en heces es fundamental para la detección temprana de cáncer colorrectal y pólipos.
Síntomas acompañantes
- Enfermedades del ano y región perianal
Sangrado rojo brillante, dolor anal intenso, hinchazón con hemorroides, o presencia de fisuras anales. - Enfermedades del tracto digestivo alto
El vómito con sangre suele ir acompañado de melena, y con grandes y rápidas hemorragias también puede haber sangre en las heces. - Enfermedades del tracto digestivo bajo
Los síntomas acompañantes varían según la causa principal del sangrado.
Atención médica
El sangrado rectal es un síntoma importante de enfermedades gastrointestinales y suele ser una señal de alerta. Ante su aparición, es necesario un análisis cuidadoso de la causa y acudir al médico oportunamente.
Preparación para la consulta médica
En casos graves se debe ayunar y buscar atención médica de inmediato.
Indicaciones para urgencias
Se recomienda acudir a urgencias o llamar al número de emergencias si se presenta:
- Sangrado masivo repentino de heces negras o con sangre roja brillante, o un aumento notable del sangrado habitual.
- Síntomas de anemia o shock por pérdida masiva de sangre, como mareos, visión borrosa, palpitaciones, desmayos.
- Sangrado abundante con dolor abdominal intenso.
Especialidades médicas
Los pacientes pueden acudir a gastroenterología o cirugía colorrectal. Si el sangrado viene acompañado de lesiones cutáneas tipo manchas, también puede requerirse consulta en hematología.
Exámenes relacionados
Examen físico
El médico observará el estado de conciencia, presión arterial, frecuencia cardíaca, condición física, palidez, ictericia y agrandamiento de ganglios linfáticos.
Luego, el paciente se recostará con las piernas flexionadas para el examen abdominal, verificando ruidos intestinales, estado del hígado y bazo, y la presencia de masas.
Exámenes de laboratorio
- Hemograma completo:
Se evalúa el recuento de glóbulos rojos, glóbulos blancos y la hemoglobina para detectar anemia o infecciones. - Pruebas relacionadas con la coagulación:
Si se sospechan trastornos de la coagulación, se realizan pruebas como tiempo de sangrado, tiempo de coagulación y tiempo de protrombina para evaluar la función de coagulación. - Examen de heces y prueba de sangre oculta en heces:
Determina si hay sangrado en el tracto gastrointestinal y si la prueba de sangre oculta es positiva. Se analiza la consistencia de las heces y se buscan patógenos o huevos de parásitos.
Exámenes endoscópicos
- Endoscopia gástrica y colonoscopia:
Son métodos preferidos para diagnosticar la localización y cantidad del sangrado gastrointestinal. Permiten visualizar directamente la lesión, tomar biopsias y realizar tratamientos de hemostasia inmediatos. - Cápsula endoscópica y enteroscopia:
Se utilizan para evaluar lesiones en el duodeno y el intestino delgado distal.
Estudios de imagen
- Radiografía:
El estudio con contraste de bario ayuda a identificar divertículos intestinales y grandes tumores, pero no se recomienda durante hemorragias gastrointestinales agudas. - Tomografía abdominal (TC):
Útil en pacientes con masas abdominales o signos de obstrucción intestinal. - Angiografía:
Se emplea cuando la endoscopia no logra localizar la fuente del sangrado y se sospecha hemorragia arterial. Si se observa extravasación del medio de contraste, se puede realizar embolización selectiva para detener el sangrado. - Ultrasonido, TC y resonancia magnética (RM):
Ayudan a evaluar enfermedades del hígado, vías biliares y páncreas, siendo comunes para diagnosticar sangrado biliar.
Preguntas frecuentes
Pregunta: ¿El sangrado rectal es por “calor interno” o “exceso de calor”?
Respuesta:
Muchas personas atribuyen erróneamente el sangrado rectal a un “exceso de calor” corporal, pero existen múltiples causas. Aunque la mayoría son enfermedades benignas de corto plazo como hemorroides o fisuras anales, también puede ser señal de tumores o lesiones precancerosas del tracto digestivo. Por eso, ante sangrado o pruebas de sangre oculta positivas, se recomienda consulta médica inmediata.
Diagnóstico
El médico realiza una historia clínica detallada sobre la naturaleza, forma, color y cantidad de sangre, seguido de exámenes adicionales para confirmar el diagnóstico.
Enfermedades que causan sangrado rectal
Sangrado del esófago:
- Síndrome de Mallory-Weiss: Desgarro de la mucosa del esófago y cardias tras vómitos intensos, que causa vómito con sangre y sangre en heces.
- Varices esofágicas: Resultan de hipertensión portal, con ruptura de venas y hemorragia digestiva masiva.
- Esofagitis por reflujo: Acidez y ardor con posible sangrado.
- Cáncer de esófago: Dolor retroesternal y dificultad progresiva para tragar, puede acompañarse de sangrado.
Sangrado gástrico y duodenal:
- Úlcera gástrica y duodenal: Dolor típico en la parte superior del abdomen, con hemorragia que puede manifestarse como vómito con sangre o heces negras.
- Cáncer gástrico: Molestias recurrentes, pérdida de apetito y peso.
Sangrado intestinal:
- Tumores del intestino delgado: Raros, pero pueden causar hemorragias con heces negras o rojas.
- Émbolo de arteria mesentérica superior: Se presenta con dolor abdominal intenso súbito y hemorragia leve, asociado a fibrilación auricular o endocarditis.
Sangrado del colon y recto:
- Enfermedad inflamatoria intestinal: Incluye colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn, con sangre y moco en heces, dolor abdominal y diarrea.
- Cáncer colorectal: Cambios en hábitos intestinales, pérdida de peso, masas abdominales, anemia, obstrucción intestinal y sangre roja o oscura en heces.
- Pólipos colonicos: Cambios en evacuación y posible sangrado.
- Colitis infecciosa: Disentería bacteriana, amebiasis y tuberculosis intestinal, con diarrea sanguinolenta, dolor y fiebre.
- Hemorroides y fisuras anales: Sangre fresca en la superficie de las heces y dolor anal al evacuar.
Enfermedades hematológicas:
Causan sangrado intestinal junto con otras hemorragias corporales (piel, mucosas, hematomas), detectables mediante análisis de sangre.
Diagnóstico diferencial
- Diferenciación entre sangrado rectal verdadero y falso
El consumo de productos sanguíneos animales, suplementos de hierro, bismuto y algunas hierbas pueden causar una coloración en las heces similar al sangrado, pero no es sangrado real. Estas personas generalmente pueden proporcionar un historial de ingestión de dichos alimentos o medicamentos, y la prueba de sangre oculta en heces puede ayudar a diferenciarlo. - Diferenciación según el sitio de sangrado
El sangrado del tracto digestivo superior e inferior generalmente se puede diferenciar mediante gastroscopia y colonoscopia. El sangrado del tracto digestivo inferior generalmente no se acompaña de vómito con sangre. - Diferenciación entre sangrado por hemorroides y sangrado gastrointestinal
El sangrado por hemorroides ocurre cerca del ano, la sangre es de color rojo brillante y suele aparecer en el papel higiénico después de defecar o en la superficie de las heces. En el ano puede haber goteo o expulsión de sangre roja brillante. El sangrado gastrointestinal atraviesa el tracto digestivo, por lo que puede manifestarse como heces negras u otros tipos según el tiempo y cantidad de sangrado; si el sangrado es abundante también puede ser sangre roja brillante. Se puede diferenciar mediante examen con rectoscopio o tacto rectal.
Tratamiento
El tratamiento principal del sangrado rectal es detener la hemorragia. Según la causa, se aplican medidas específicas para detener el sangrado y se trata activamente la enfermedad que lo provoca.
Manejo en el hogar
- Los pacientes con hemorragia activa del tracto digestivo deben guardar ayuno.
- Mantener higiene alimentaria: consumir alimentos frescos y limpios, lavarse las manos con frecuencia para prevenir infecciones gastrointestinales.
- Evitar el consumo excesivo de alcohol.
- Pacientes con cirrosis hepática y várices esofagogástricas deben consumir alimentos blandos y evitar alimentos duros que puedan causar sangrado.
- Personas que toman glucocorticoides, antiagregantes plaquetarios o anticoagulantes deben vigilar diariamente el estado de sus heces y estar alerta ante el sangrado.
Tratamiento profesional
Tratamiento sintomático general:
- Monitoreo de signos vitales:
Los pacientes con sangrado abundante deben permanecer en reposo y se debe vigilar de cerca la frecuencia cardíaca, presión arterial, respiración, volumen urinario y estado de conciencia. - Reposición de volumen sanguíneo:
En casos de sangrado abundante se debe establecer vía venosa eficaz para reponer volumen lo antes posible. - Medidas para detener el sangrado:
Dependiendo del sitio del sangrado, se aplican medidas específicas de hemostasia junto con el tratamiento de la enfermedad de base.
Tratamiento farmacológico
- Medicamentos vasoconstrictores:
Como noradrenalina, vasopresina, que contraen vasos sanguíneos y reducen el sangrado. - Inhibidores de la bomba de protones:
Reducen la secreción ácida gástrica para proteger la mucosa y aliviar el sangrado gástrico. - Otros medicamentos que inhiben la secreción ácida:
Somatostatina, octreótido, que ayudan a detener el sangrado al disminuir la producción de ácido. - Glucocorticoides, aminosalicilatos, etc.:
Utilizados para el sangrado causado por enfermedades inflamatorias intestinales. - Protectores de la mucosa gástrica:
Como citrato de bismuto potásico, comprimidos masticables de carbonato de aluminio y magnesio, usados para sangrado por úlceras gástricas.
Tratamiento endoscópico
- Hemostasia endoscópica:
Cuando se detecta un foco sangrante, se puede tratar mediante inyección de medicamentos, coagulación eléctrica o clips hemostáticos. - Hemostasia intervencionista:
La angiografía identifica vasos sangrantes para embolización selectiva. - Compresión con sonda de balón de triple lumen:
Para hemorragias masivas agudas, como medida temporal, se inserta por la nariz y se inflan los balones en estómago y esófago para comprimir las várices esofagogástricas. Es un método doloroso con riesgos de neumonía por aspiración y asfixia. - Escleroterapia endoscópica asistida por capuchón transparente:
Para sangrado por hemorroides o fisuras anales, inyecta esclerosantes para detener el sangrado localmente, con bajo dolor y mínimamente invasivo. Es una opción para pacientes graves no aptos para cirugía.
Tratamiento quirúrgico
Si las otras medidas no logran controlar el sangrado y este pone en peligro la vida del paciente, se debe realizar cirugía para detener la hemorragia. En casos graves de hemorroides con sangrado, puede ser necesaria cirugía.