Oculares

Pterigión

by wen posted Jul 05, 2025
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Pterigión

翼状胬肉

 

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Pterigión (状胬)

El pterigión es una enfermedad común en oftalmología. En la medicina tradicional china se denomina "nǔ ròu pān jīng" (肉攀睛) y coloquialmente se le conoce como "carne de pescado". Se considera una lesión inflamatoria crónica causada por estímulos externos, que puede afectar uno o ambos ojos. Su nombre proviene de su forma similar a un ala de insecto.

 

Se trata de un tejido carnoso y fibrovascular que aparece en la conjuntiva bulbar en la zona de la hendidura palpebral y se extiende sobre la córnea. Al invadir la córnea, puede crecer progresivamente hasta cubrir la zona pupilar, afectando gravemente la visión. Es una degeneración, hipertrofia y proliferación del tejido conjuntival y sub-conjuntival que se extiende en forma triangular hacia la córnea. Es más común en personas que trabajan al aire libre, especialmente pescadores y agricultores, y su aparición puede estar relacionada con la exposición crónica al viento, polvo, luz solar o humo.


Causas

1. Factores físicos o corporales

Incluyen predisposición genética, deficiencias nutricionales, insuficiencia de secreción lagrimal, reacciones alérgicas y factores anatómicos.
 

Se cree que la falta de lágrima o una película lagrimal anormal causa sequedad en la córnea y conjuntiva, provocando proliferación del tejido.

 

Investigadores como Pinkerton señalaron una relación inmunológica en el desarrollo del pterigión. Las partículas como el polen o polvo con propiedades antigénicas pueden inducir la enfermedad. Con técnicas de inmunofluorescencia, se han detectado inmunoglobulinas IgE e IgG en el tejido del pterigión. La presencia de IgE sugiere una posible relación con reacciones alérgicas tipo I.

 

Otros creen que una alteración en el desarrollo de las fibras elásticas de la conjuntiva causa degeneración elástica. En exámenes histológicos se observan infiltrados de células plasmáticas y linfocitos en el estroma del pterigión.

 

También se ha sugerido que los ligamentos del músculo recto medial están muy desarrollados, y ante estímulos externos, el tejido conectivo prolifera en exceso. Wong (1978) propuso que el pterigión es una inflamación no infecciosa en la zona de unión de los vasos conjuntivales y la membrana de Bowman de la córnea. Durante este proceso inflamatorio, las proteínas se degradan en aminoácidos que contienen un “factor de angiogénesis del pterigión”, capaz de inducir el crecimiento de vasos conjuntivales hacia la córnea.

 

2. Factores ambientales

La exposición prolongada del ojo al viento, arena, polvo, calor, luz solar, polen, etc., especialmente en personas con ocupaciones al aire libre (pescadores, campesinos, marineros, trabajadores de la construcción), provoca una inflamación crónica no infecciosa de la conjuntiva en el limbo corneal. Esto causa proliferación del tejido, crecimiento de fibroblastos e infiltración de linfocitos y células plasmáticas, lo que constituye el proceso de formación del pterigión.


Manifestaciones clínicas

  1. Síntomas:
    En general, el paciente no presenta molestias o solo una leve incomodidad.
    A medida que el pterigión crece sobre la córnea, puede causar astigmatismo por tracción o incluso trastornos visuales si invade la zona pupilar.
    En casos graves, puede limitar el movimiento ocular.
  2. Ubicación:
    Generalmente aparece en un solo ojo, más comúnmente del lado nasal.
    En casos bilaterales, afecta ambos lados nasal y temporal de la córnea.
    En sus etapas iniciales, se observa opacidad grisácea en el limbo corneal y congestión con engrosamiento de la conjuntiva bulbar. Luego se desarrolla un tejido vascular triangular con tres partes:
    • Cabeza: la punta que invade la córnea
    • Cuello: la base en el limbo
    • Cuerpo: la parte sobre la conjuntiva
  3. Etapas clínicas:
    • Etapa activa (progresiva): La cabeza se eleva, la córnea cercana muestra opacidad con infiltración celular en las capas superficiales. El cuello es ancho, el cuerpo grueso y con vasos dilatados.
    • Etapa estacionaria (inactiva): La cabeza está aplanada, la opacidad corneal desaparece, el cuerpo no está congestivo o solo levemente, con una superficie lisa y sin progresión.

Diagnóstico y diagnóstico diferencial

El diagnóstico suele ser sencillo, pero es importante diferenciarlo de:

Pterigión verdadero

  • Inflamación crónica de la conjuntiva y tejido subyacente que progresa hacia la córnea.

 

Pterigión falso (seudopterigión)

  • Aparece tras lesiones agudas en el borde corneal (úlceras, quemaduras, productos químicos).
  • El tejido conjuntival se adhiere al área lesionada formando una puente conjuntival.
  • Puede presentarse en cualquier parte del borde corneal, suele ser pequeño y no progresa.
  • Solo está adherido en la cabeza, por lo que una sonda puede pasar fácilmente por debajo del cuello, a diferencia del pterigión verdadero que está adherido completamente.

 

Pinguécula

  • Degeneración de la conjuntiva causada por exposición a los rayos UV.
  • Se presenta como una mancha elevada amarillenta en la conjuntiva en la zona de la hendidura palpebral (nasal o temporal).
  • Puede aumentar de tamaño, pero no invade la córnea, y solo afecta la estética, por lo que generalmente no requiere tratamiento.

 

Tratamiento

Es fundamental evitar la exposición a estímulos externos y tratar activamente la inflamación ocular crónica.


1. Antibióticos

Se utilizan colirios antibióticos para controlar la inflamación conjuntival y reducir la hiperemia.
En casos de congestión ocular severa, se pueden añadir colirios con corticosteroides.
Para reducir la irritación causada por factores ambientales, se recomienda usar gafas fotocromáticas o con protección solar adecuada.


2. Otros tratamientos

Los pterigiones pequeños y en fase estacionaria no requieren tratamiento.
Si el pterigión es progresivo, se aproxima a la zona pupilar, afecta la visión o limita el movimiento ocular, está indicada la extirpación quirúrgica.

 

Para pacientes que no desean someterse a cirugía, se puede aplicar una inyección local de Actinomicina D o similar, a una concentración de 2000–3000 U/ml, con 0.3 ml inyectados en el cuello y cuerpo del pterigión bajo anestesia tópica, una vez por semana durante 3 a 6 sesiones (un ciclo de tratamiento).
Para aliviar las reacciones locales, se puede inyectar 0.3 ml de dexametasona en la conjuntiva bulbar del lado opuesto, y aplicar una pomada oftálmica de tetraciclina con corticosteroides, con oclusión del ojo (parche ocular).


3. Crioterapia

Se aplica una sonda de crioterapia a -40°C sobre la cabeza y el cuello del pterigión, destruyendo los neovasos y provocando su atrofia.
Este tratamiento es más adecuado para pterigiones pequeños y delgados.


4. Tratamiento quirúrgico

(1) Indicaciones:

  • Pterigión progresivo, engrosado y congestivo
  • Pterigión que invade la zona pupilar y afecta la visión

 

Objetivos quirúrgicos principales:

  1. Extirpar completamente el pterigión de forma segura
  2. Lograr un buen resultado óptico (visual)
  3. Prevenir la recurrencia

La selección del método quirúrgico debe hacerse con cuidado para lograr estos objetivos.


(2) Técnicas quirúrgicas:

Escisión simple del pterigión
Indicado en casos donde el pterigión invade significativamente la córnea, es progresivo, amenaza la función visual, o afecta procedimientos como la cirugía de cataratas o trasplante corneal, o bien por motivos estéticos.
Es un procedimiento relativamente sencillo y rápido, pero con alta tasa de recurrencia.


Escisión con injerto conjuntival libre
Indicada para pterigiones grandes, congestivos, gruesos y de crecimiento rápido, o cuando se elimina una gran cantidad de conjuntiva durante la cirugía.
Es una técnica más compleja, con riesgo de colocar el injerto invertido, pero tiene mejores resultados y menor tasa de recurrencia.


Escisión con injerto conjuntival pediculado
También apropiado para pterigiones gruesos, congestionados y de crecimiento rápido.
Aprovecha la elasticidad de la conjuntiva, desplazando un colgajo de conjuntiva adyacente para cubrir el área escleral expuesta.
Ventajas: buen aporte sanguíneo, cicatrización rápida, sin riesgo de invertir el injerto.
Desventaja: al mover el colgajo, puede haber tensión, por lo que es necesario suturar cuidadosamente para evitar dehiscencia (apertura) de la herida.


5. Acupuntura

La acupuntura puede ser muy eficaz en el tratamiento de enfermedades oculares, incluida el pterigión, ya que puede ayudar a regular la circulación y las funciones inmunológicas del ojo.

 

 

 

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